El poder de esperar 5 segundos: cómo el tiempo para pensar cambia la participación en tu aula
Después de hacer una pregunta, solemos esperar muy poco. La investigación sobre el “tiempo de espera” muestra que una pausa de tres a cinco segundos logra respuestas más completas y que participen más alumnos. Te decimos cómo aplicarlo.
Haces una pregunta al grupo, pasan un par de segundos de silencio incómodo y, antes de que alguien conteste, ya la reformulaste, diste una pista o le pediste la respuesta al alumno de siempre. Nos pasa a todos. Pero ese silencio que tanto nos incomoda es, según la investigación, una de las herramientas más sencillas y poderosas para que más alumnos piensen y participen.
Lo que descubrió la investigación
A finales de los años sesenta, la investigadora Mary Budd Rowe estudió qué pasaba en las aulas cuando el docente hacía una pausa al preguntar. Identificó dos momentos clave:
- Tiempo de espera 1: la pausa después de hacer una pregunta y antes de pedir que alguien responda.
- Tiempo de espera 2: la pausa justo después de que un alumno responde, antes de que el docente comente.
Rowe encontró que de tres a cinco segundos era la duración óptima para ambas pausas, y estudios posteriores de los años ochenta, como los de la propia Rowe (1986) y Kenneth Tobin (1987), confirmaron sus hallazgos. Las especialistas Beth Dankert Sattes y Jackie Acree Walsh, en un artículo para ASCD, proponen llamarlo "tiempo para pensar", porque eso es lo que realmente es.
¿Qué cambia cuando esperamos?
De acuerdo con la revisión de Sattes y Walsh, cuando los docentes respetan estas pausas:
- Las respuestas de los alumnos son más largas (más de 300% más, según los estudios que citan), más completas y mejor argumentadas.
- Responden más alumnos, y es más probable que participen quienes suelen quedarse callados o van más atrás.
- Los alumnos hablan con más confianza, conversan más entre ellos y hacen más preguntas.
- Los propios docentes hacen menos preguntas, pero más profundas, y elevan sus expectativas sobre el grupo.
Aun así, las autoras señalan que en las aulas que observan casi nunca ven un tiempo de espera constante, sobre todo el segundo. Es una práctica sencilla, pero poco común.
Cómo aplicarlo en tu salón
1. Explica a tus alumnos para qué es la pausa
Si el grupo no sabe por qué te quedas callado, el silencio se vuelve incómodo. Diles con claridad: "Después de cada pregunta voy a esperar unos segundos para que todos pensemos antes de contestar".
2. Haz preguntas que valgan la espera
Para "¿en qué año fue la Independencia?" no hace falta pensar mucho. Las pausas funcionan mejor con preguntas que piden explicar, comparar o dar razones.
3. Cuenta en silencio
Al principio, contar mentalmente hasta cinco ayuda a no romper el silencio antes de tiempo. Con la práctica se vuelve natural.
4. Usa también la segunda pausa
Cuando un alumno responda, espera unos segundos antes de decir "muy bien" o corregir. Pide al resto que comparen esa respuesta con la suya, por ejemplo con el pulgar arriba, abajo o de lado.
5. Dales algo que hacer mientras piensan
Las autoras sugieren un paso de 30 segundos para "pensar y escribir": cada alumno anota su idea antes de compartirla. Así nadie se queda en blanco y tienes más respuestas de dónde elegir.
6. Normaliza el error
Los alumnos se animan a contestar cuando saben que una respuesta incorrecta es una oportunidad para aprender, no un motivo de burla.
¿Qué significa esto para tu planeación?
El tiempo para pensar no requiere materiales ni tecnología, y encaja con el diálogo y la participación que promueve la Nueva Escuela Mexicana en todos los campos formativos. Un buen reto para la próxima semana: elige una sesión, prepara tres preguntas que pidan razonar y aplica las dos pausas. Observa quién participa y compáralo con una clase normal. Probablemente te sorprendan las voces nuevas.
Fuentes
- Beth Dankert Sattes y Jackie Acree Walsh, "A New Rhythm for Responding", ASCD, Educational Leadership, vol. 73, núm. 1, septiembre de 2015
- Mary Budd Rowe, "Wait Time: Slowing Down May Be a Way of Speeding Up!", Journal of Teacher Education, 1986
- Kenneth Tobin, "The Role of Wait Time in Higher Cognitive Level Learning", Review of Educational Research, 1987
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